La tos y el dolor de garganta por alergia al polen son molestias muy habituales durante la primavera y otras épocas de alta polinización. Aunque no se trata de una infección, los síntomas pueden resultar persistentes y muy incómodos, especialmente cuando la tos aparece de forma repetitiva o la garganta se irrita y molesta todo el día.
En este artículo te explicamos por qué la alergia al polen puede provocar tos, cómo diferenciarla de un resfriado y qué medidas pueden ayudarte a aliviarla de forma eficaz.
Sí. La alergia al polen es una reacción del sistema inmunitario frente a partículas presentes en el aire, como los pólenes de árboles, gramíneas o malezas. Cuando estas partículas entran en contacto con las vías respiratorias, el organismo libera sustancias como la histamina, que desencadenan inflamación e irritación.
Esta irritación afecta a la nariz, la garganta y, en algunos casos, a los bronquios, lo que puede provocar tos seca o con mucosidad, además de picor y dolor de garganta. No es una tos infecciosa, pero puede mantenerse mientras dure la exposición al alérgeno.
La tos alérgica es un mecanismo de defensa de nuestro organismo para intentar eliminar el agente irritante. A diferencia de la tos causada por infecciones respiratorias, no está provocada por virus ni bacterias, sino por una reacción alérgica.
Es la forma más frecuente. Suele ser más intensa por la noche o si tienes que hablar durante mucho tiempo. Se caracteriza por:
Aunque menos habitual, algunas personas pueden notar mucosidad clara o blanquecina. En estos casos, la tos aparece como consecuencia del goteo nasal posterior, cuando la mucosidad baja desde la nariz hacia la garganta.
La clave está en el aspecto de la flema: no suele ser espesa ni de color amarillo o verdoso, como ocurre en procesos infecciosos.
Además de la tos y el dolor de garganta, la alergia al polen puede acompañarse de otros síntomas como:
Estos síntomas suelen aparecer de forma recurrente cada año en la misma época y mejoran cuando disminuye la exposición al polen.
Distinguir entre ambos cuadros es importante para aplicar el tratamiento adecuado. Las diferencias más significativas son:
Característica | Tos por alergia al polen | Tos por resfriado |
Causa | Reacción del sistema inmunitario al polen. | Infección vírica. |
Época de aparición | Coincide con temporadas de polinización. | Más frecuente en otoño e invierno. |
Duración | Puede prolongarse semanas mientras haya exposición al alérgeno. | Suele durar entre 7 y 10 días. |
Fiebre | No es habitual. | Puede aparecer. |
Malestar general | Poco frecuente. | Frecuente. |
Tipo de tos | Habitualmente seca, a veces con mucosidad clara. | Puede ser seca o con mucosidad espesa. |
Secreción nasal | Clara y acuosa. | Espesa, puede cambiar de color. |
Picor nasal o de garganta | Muy común. | Poco frecuente. |
Mejora al evitar el polen | Sí. | No influye. |
La tos alérgica no desaparece de inmediato, pero sí puede aliviarse reduciendo la exposición al alérgeno y tratando la irritación de las vías respiratorias. Es decir, calmando el dolor de garganta y la tos.
Algunos hábitos sencillos pueden marcar la diferencia:
Estas medidas ayudan a disminuir el contacto con el polen y, con ello, la intensidad de la tos.
Para tratar la tos alérgica es fundamental partir de un diagnóstico correcto. La alergia al polen debe confirmarse mediante pruebas específicas realizadas por un alergólogo y, a partir de ahí, el tratamiento más adecuado siempre debe ser indicado por un profesional sanitario, teniendo en cuenta el tipo de alergia, la intensidad de los síntomas y las características de cada persona.
En general, el abordaje de la tos alérgica suele incluir antihistamínicos para controlar la reacción alérgica, lavados nasales que ayuden a reducir la irritación y soluciones calmantes para la garganta que alivien la tos seca asociada a la inflamación de las vías respiratorias.
Cuando la garganta está irritada, es normal buscar alivio. Los comprimidos para chupar para el dolor de garganta ayudan a:
Si la alergia al polen te provoca tos intensa y seca, puedes recurrir a un jarabe para tos seca, especialmente por la noche, para descansar mejor.
La duración de la tos depende de la exposición al polen y del control de la alergia. Puede persistir durante toda la temporada alérgica, aunque suele mejorar cuando se aplican las medidas preventivas y el tratamiento adecuado.
Conviene consultar con un profesional sanitario siempre que la tos no mejore en 7 días, aparecen otros síntomas respiratorios o existe duda sobre el origen de la tos.
Convivir con tos y dolor de garganta por alergia al polen puede afectar al descanso, a la voz y al día a día durante semanas. Saber que no se trata de un resfriado, entender por qué aparece y cómo aliviarla de forma adecuada ayuda a recuperar la sensación de control y a sobrellevar mejor la temporada de alergias.
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