Exceso de mocos en la garganta: qué lo causa y cómo eliminarlos

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causas de mocos en la gargantaEl hecho de tener mocos no es un mal síntoma. De hecho, las mucosidades son protectoras y evitan la entrada en tu organismo de virus, polvo u otras sustancias alérgenas. Estas se adhieren a los mocos y posteriormente son expulsadas por vía oral. Además, mantienen las vías respiratorias hidratadas.

Sin embargo, el exceso de mocos, que además se acumulan en la garganta, sí que es síntoma de alguna alteración en la salud.

Tomando algunas precauciones y remedios, es fácil combatir ese dolor de garganta y molestias provocadas por acumulación de mocos en la garganta. Veamos cómo.

 

Cuáles son las causas del exceso de mocos en la garganta

Los motivos tienen básicamente dos orígenes: problemas de salud o factores ambientales. En ambos, es el sistema inmunológico el que provoca este exceso de producción de la mucosidad. En concreto, el origen puede ser uno de los siguientes:

Resfriados y gripes

Esta es la causa más común del exceso de mocos en la garganta, pero la buena noticia es que también es la más fácil de tratar porque no necesita tratamiento médico más allá de analgésico y antipiréticos (si te sube la fiebre). 

Sí que es cierto que tener la nariz taponada dificulta la respiración y hace que sientas más cansancio. Lo mismo ocurre con el dolor de garganta, que es molesto, pero en principio, si no hay infección, basta con buscar un alivio para los síntomas. 

Si sigues leyendo, al final de este artículo encontrarás una serie de recomendaciones para combatir los molestos síntomas del dolor de garganta y congestión nasal.

Alergias respiratorias y asma

Es la acumulación de histamina la que produce la inflamación de los tejidos de la nariz y un aumento de producción de mucosidad. En estos casos, sí que es conveniente consultar con un médico o especialista alergólogo que valore si es tienes que tomar antihistamínicos para paliar los efectos de las alergias. 

Los casos con asma requieren especial atención, por la dificultad para respirar y deben ser controlados siempre.

Enfermedades del sistema respiratorio

Nos referimos a la sinusitis, faringitis, amigdalitis, bronquitis y neumonías. Todos ellas tienen que estar tratadas por un médico y suelen provocar un exceso de mucosidad en la garganta y acumulación de flemas.

Motivos ambientales

El problema del exceso de mucosidad en nariz y garganta no solo lo causan motivos médicos o de bajas defensas. Estar en un ambiente con un porcentaje bajo de humedad, respirar con elevados niveles de polución, beber poca agua o, por el contrario, beber demasiados líquidos que deshidratan (alcohol, café, etcétera) son causas que provocan dolores de garganta y exceso de mocos.

Tabaquismo

Fumar es perjudicial, puesto que no solo afecta a tus pulmones, sino que causa irritación de la laringe y reseca las vías respiratorias. También en los fumadores pasivos. Así que la forma que tiene tu cuerpo de protegerse es aumentando la producción de la mucosidad, que suele ser origen también de la llamada tos del fumador.

Todos estos motivos son claros desencadenantes de ese exceso de producción de mucosidad por parte del sistema inmunológico.

 

Qué pasa cuando se siente mucosidad en la garganta

Entonces, ¿es algo malo tener un exceso de mocos o incluso flemas en la garganta? La respuesta es que, en principio, no es malo. Es una reacción del cuerpo perfectamente natural. 

Sin embargo, es importante asegurarse de que se expulsan todos esos mocos, para poder respirar mejor y no notar picores y molestias en la garganta. Para ello, encontrarás en la farmacia jarabes que son expectorantes y ayudan a expulsar las flemas y los mocos. También es fundamental sonarse con frecuencia para limpiar el exceso de mucosidad de la nariz.

En el caso de que la causa de la acumulación de mocos en la garganta se deba a una enfermedad, es imprescindible acudir al médico para que prescriba la medicación que considere conveniente en cada paciente. 

Sin embargo, para el resto de casos, sí que existen remedios caseros y autocuidados que puedes utilizar para sentirte mejor y evitar el malestar que supone respirar con dificultad por los mocos. Te lo contamos a continuación.

 

Como eliminar el moco de la garganta. 12 sencillos consejos 

Independientemente del origen del exceso de mucosidad en garganta y nariz, la realidad es que es de los síntomas más incómodos que hay: esa sensación de tener algo atrapado en la garganta, en el caso de que esos mocos amarillos o flemas se acumulen, con la permanente necesidad de toser para expulsarlo, puede provocar desde irritación de garganta hasta dolores en la boca del estómago. Si persisten o son muy acentuados, pueden llegar a complicarse y provocar una infección o hasta un leve sangrado.

Por eso, aquí te dejamos una serie de cuidados básicos que puedes llevar a cabo para que combatir el exceso de mocos en la garganta. Toma buena nota:

  1. Suénate la nariz con regularidad para mantenerla limpia. Este sencillo gesto impide que el moco llegue a la garganta y se acumule.
  2. Tose con suavidad para despejar la flema de tu garganta. Procura hacer carraspeos ligeros, y en ningún caso fuerces la tos porque puedes causarte daños y empeorar la situación.
  3. Evita respirar directamente productos químicos como lejías o amoniacos. También los perfumes. Tienen vapores muy fuertes y pueden irritar tu garganta y vías respiratorias, por no mencionar algunas complicaciones más graves.
  4. Consume alimentos picantes, jengibre o ajo. Aunque te suene sorprendente, estos alimentos son capaces de descongestionar tu nariz (si tu paladar lo aguanta). Sobre la conveniencia o no de prescindir de la ingesta de lácteos, hay estudios contradictorios al respecto, así que ante la duda, consulta a tu médico de familia o a un especialista.
  5. Haz gárgaras con agua y sal. Este remedio casero, en cambio, sí que funciona y es totalmente inocuo. En un vaso de agua tibia disuelve una cucharadita de sal y haz gárgaras sin tragarte el agua. La sal ayudará a diluir el moco. Enjuágate después si te molesta el sabor salino.
  6. Bebe suficiente líquido al día. Si este consejo es básico para cualquier persona, hasta cuando está perfectamente sana, en este caso es aún más beneficioso. Beber agua te ayuda a despejar las flemas de las paredes de la garganta. También puedes optar por los tés o roibos con miel y limón y sustituir una de las comidas por una nutriente sopa. Además de ingerir líquido, te reconfortarán.
  7. Mantén los niveles de humedad en tu casa controlados. Lo recomendable es que estén comprendidos entre el 40% y el 60% de humedad relativa. Si vives en ciudades del interior, un humidificador te ayudará a aumentar los niveles de humedad en tu hogar. Sin embargo, para lugares costeros, es probable que necesites contar con un deshumidificador, que tiene la función contraria.
  8. Deja de fumar o de vapear. Si no lo haces definitivamente, al menos durante esos días en los que tienes un especial malestar por la acumulación de mocos en la garganta, sí que es conveniente que lo evites a toda costa. Y sobre el vapeo no te dejes engañar, no es solo vapor de agua lo que llega hasta tu garganta y pulmones. Mejor no los expongas a sustancias externas y aditivos que pueden irritar tu garganta y nariz.
  9. Dormir con la cabeza ligeramente elevada te ayudará a respirar por la noche, momento en el que, además, la sintomatología suele agudizarse. Ayúdate de varios cojines y busca una postura semisentada que te resulte cómoda en la que tengas completamente apoyada la espalda.
  10. Hazte vahos para descongestionar nariz y garganta. Pon agua a hervir y añádele unas hierbas aromáticas como la menta o el eucalipto. Retírala del fuego y, con precaución para no quemarte, pon tu cara sobre el vapor tapando tu cabeza con una toalla para retener los vahos. Mantenlo durante unos minutos y puedes repetir esta práctica un par de veces al día si lo necesitas.
  11. No utilices medicamentos descongestionantes. Aunque los puedes conseguir sin receta en las farmacias, lo que hacen es bloquear las secreciones y secar las vías nasales. Un alivio inmediato, pero que provoca que en cuanto se pasan los efectos tu cuerpo aumente la producción de mucosidad. Sustitúyelos por lavados nasales.
  12. Si te duele la garganta y la tienes muy irritada, puedes paliarlos tomando un comprimido de Angileptol. Tienes que chuparlo hasta su completa disolución en la boca y notarás alivio de la sintomatología enseguida. Encontrarás 3 sabores diferentes: el de miel y limón, que suaviza la garganta, el de menta, que es refrescante, y el de eucalipto, que te ayuda a despejar. Tú eliges.

 

Si a pesar de seguir estos consejos, los síntomas no remiten o el exceso de mocos en la garganta persiste durante varias semanas, tienes fiebre, dolor de pecho o dificultad para respirar, ¡no esperes! Llama a tu médico.

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