Dolor de garganta por estrés: más frecuente de lo que imaginas

8 de abril de 2024

Si alguna vez te has sentido abrumado por el estrés, es posible que hayas experimentado sus efectos no solo en tu mente, sino también en tu cuerpo. El estrés puede manifestarse de muchas formas, y una de las más sorprendentes es el dolor de garganta. Sí, has leído bien. El estrés puede causar molestias en la garganta que van más allá de una simple irritación. 

 

En este artículo, exploraremos cómo el estrés puede desencadenar dolor de garganta, cómo reconocer si tu dolor de garganta está relacionado con el estrés y qué puedes hacer para aliviar el malestar. 

 

¿Qué es el dolor de garganta por estrés?

El dolor de garganta por estrés es el resultado de una serie de respuestas físicas que ocurren en la garganta y las cuerdas vocales cuando estás sometido a altos niveles de estrés. Cuando te encuentras en situaciones estresantes, nuestros músculos tienden a contraerse, incluidos los músculos que rodean la garganta. Esta tensión muscular puede causar una sensación de apretón o constricción en la garganta, lo que a su vez puede provocar molestias y dolor al tragar o hablar.

 

Además, el estrés crónico puede afectar negativamente al sistema inmunológico, debilitándolo y haciendo que la garganta sea más susceptible a irritaciones e infecciones. Esto puede llevar a una mayor sensibilidad y vulnerabilidad en la garganta, lo que se traduce en una mayor probabilidad de experimentar dolor y malestar, incluso ante situaciones que normalmente no causarían problemas.

 

¿Qué causa el dolor de garganta por ansiedad?

Como ya hemos comentado, la ansiedad puede desencadenar una serie de respuestas en nuestro cuerpo, incluida la contracción de los músculos del cuello y la garganta. Esta tensión muscular puede provocar una sensación de opresión en la garganta, lo que resulta en molestias al tragar o hablar.

 

El estrés crónico asociado con la ansiedad puede tener las siguientes causas:

  • Tensión muscular: la ansiedad puede desencadenar la contracción de los músculos del cuello y la garganta, provocando una sensación de opresión en la garganta.
  • Debilitamiento del sistema inmunológico: el estrés crónico asociado con la ansiedad puede debilitar tus defensas, siendo más propenso a desarrollar infecciones o irritaciones en la garganta.
  • Reflujo ácido: la ansiedad puede aumentar la producción de ácido estomacal y afectar la función del esfínter esofágico inferior, lo que puede provocar que los ácidos estomacales regresen al esófago y a la garganta, causando irritación y molestias adicionales.

 

¿Cómo saber si el dolor de garganta es por estrés⁣?

Para determinar si tu dolor de garganta está relacionado con el estrés, es importante prestar atención a varios factores. Aquí tienes algunas señales que pueden indicar que el dolor de garganta es causado por el estrés:

 

  1. Contexto emocional: si has estado experimentando altos niveles de estrés, ansiedad o tensión emocional en tu vida cotidiana, y el dolor de garganta es recurrente, sin otras causas que lo provoquen o infecciones, es más probable que el dolor de garganta esté relacionado con el estrés.
  2. Persistencia del dolor: si el dolor de garganta persiste durante un período prolongado sin otros síntomas de enfermedad, como fiebre o congestión nasal, podría estar vinculado al estrés.
  3. Ausencia de otros síntomas: cuando el dolor de garganta es el único síntoma que experimentas y no tienes signos de una infección viral o bacteriana.
  4. Patrón recurrente: si el dolor de garganta aparece y desaparece en momentos de estrés emocional.
  5. Alivio con la reducción del estrés: si detectas que mejora significativamente cuando implementas técnicas de manejo del estrés, como la meditación, el ejercicio o la terapia, es probable que esté relacionado con la ansiedad.

 

Cuando tienes episodios de ansiedad, el cuerpo reacciona liberando cortisol y adrenalina al torrente sanguíneo. Entre muchas otras cosas, estas hormonas te pueden provocar lo siguiente:

 

  • Hiperventilación: la ansiedad puede desencadenar una respiración rápida y superficial, con una sensación de falta de aire y sequedad en la garganta.
  • Tos ansiosa: la ansiedad puede desencadenar una tos seca y persistente, que irrita la garganta y causa molestias adicionales.
  • Respiración rápida (por la boca): respirar rápidamente a través de la boca en lugar de la nariz puede secar la garganta e irritarla.
  • Tensión en los músculos: la ansiedad es propensa a generar tensión muscular en todo el cuerpo, incluida la garganta y el cuello, lo que puede contribuir al desarrollo de dolor de garganta.

 

Ten en cuenta que si experimentas dolor de garganta y sospechas que podría estar relacionado con el estrés, es importante evaluar tu situación emocional y los factores desencadenantes para determinar la causa del malestar. Si el dolor persiste o empeora, acude a un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento.

 

Cómo aliviar el estrés de la garganta

Aliviar el estrés de la garganta es fundamental para reducir el malestar y mejorar tu bienestar general. Aquí tienes algunas estrategias que puedes implementar:

 

  • Practicar técnicas de relajación

La meditación, la respiración profunda, el yoga y el taichí son excelentes formas de reducir el estrés y relajar los músculos de tu cuerpo.

 

  • Ejercicio regular

El ejercicio físico regular no solo ayuda a reducir el estrés, sino que también promueve la circulación sanguínea y reduce la tensión muscular en todo el cuerpo, incluida la garganta.

 

  • Gestión del tiempo 

Organizar tu tiempo de manera eficiente y establecer límites claros en tus responsabilidades puede ayudar a reducir la sensación de ansiedad.

 

  • Practicar la autoexpresión 

Hablar sobre tus emociones y preocupaciones con amigos, familiares o un terapeuta puede ayudar a aliviar el estrés emocional.

 

  • Cuidar la hidratación

Mantenerse hidratado es esencial para mantener la garganta lubricada y prevenir la sequedad y la irritación. Bebe suficiente agua durante todo el día y evita el consumo excesivo de alcohol y cafeína, que pueden deshidratar el cuerpo.

 

  • Evitar irritantes

Limita o evita el consumo de alimentos picantes, alimentos demasiado calientes o fríos, así como el tabaco y el alcohol, que pueden irritar la garganta y empeorar los síntomas.

 

  • Descanso adecuado

Dormir lo suficiente y tener un descanso reparador es fundamental para reducir el estrés, promover la recuperación del cuerpo y fortalecer el sistema inmunitario.

 

  • Practicar el autocuidado 

Dedica tiempo a actividades que te relajen y te hagan sentir bien, como leer un libro, escuchar música, dar paseos en la naturaleza o tomar baños calientes.

 

Al incorporar estas estrategias en tu rutina diaria, puedes reducir el estrés y mejorar tu bienestar general. Recuerda que es importante escuchar a tu cuerpo y buscar ayuda profesional si experimentas dolor de garganta persistente o si tus síntomas no mejoran con el tiempo.

 

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